TORNEO DE SUMO EN AUSTRALIA
Junio - 1.997
Para conmemorar el centenario del establecimiento de relaciones entre Japón y Australia se dieron cita del 6 al 14 de Junio en Melbourne y Sidney 34 luchadores de makuuchi y una delegación de unas 100 personas.
La primera cita fue en Melbourne los días 6 y7 . Fueron necesarias 30
toneladas de arena local para construir el dohyo en el Melbourne Park National Tennis
Center, donde se celebra el abierto de Australia de tenis. El primer día el recinto
acogió a unas 15.000 personas que vieron una final entre los hawaianos Akebono y
Musashimaru. La victoria fue para el Yokozuna con lo que se embolsó la cifra de 500.000
yenes. El segundo día acudió aún más gente (unas 16.000 personas) al recinto para
contemplar una final entre los dos Yokozunas. Esta vez Takanohana se tomó una
mini-revancha de lo ocurrido durante el Natsu Basho y venció al hawaiano.
Como curiosidad hay que apuntar que los más aplaudidos durante estos dos días fueron Konishiki, Akebono y el pequeño Mainoumi.
Después los luchadores se tomaron unos días de relax en la
Costa Dorada de Melbourne en los que cada uno mató el tiempo como buenamente quiso.
Algunos hicieron parapente sobre el mar, jet sky, algún que otro partidillo de golf y
unas cuantas visitas a hospitales infantiles. Incluso hubo un grupo de 12 rikishi que
disfrutaron de una suculenta barbacoa en una residencia local.
El día 13 comenzaba el torneo de Sidney en el Sydney Entertainment Center, que llenó los dos días las 11.500 localidades de que dispone. El poderío tremendo del Yokozuna Takanohana se dejó sentir los dos días y venció en ambas finales, asi que con tres victorias totales por una de Akebono se proclamó vencedor del Torneo de Australia, sin necesidad de que se tuviese que llegar a un playoff.
Desde luego lo peor de este torneo para los luchadores fue el viaje en avión. Hay aproximadamente unas 8 horas entre Tokyo y Melbourne, lo que supone un auténtico suplicio para estos gigantes porque deben pasarse todo el viaje tranquilos y sin comer ni beber nada por una simple razón: no entran en los servicios de un avión. Es evidente qué es lo primero que hacen todos ellos al llegar al aeropuerto. Otra nota curiosa fue la ausencia de Terao. A su convalecencia de la lesión que se produjo en Marzo hay que añadir su auténtico terror a los aviones, de tal forma que cuando no tiene más remedio que utilizarlos siempre se hace acompañar por un amigo muy entendido en todo lo relativo a la aeronautica para que le vaya explicando a que se deben "ciertos meneos" del avión, como las turbulencias y similares.